Yo quisiera salvar esa distancia,
ese abismo fatal que nos divide,
y embriagarme de amor con la fragancia
mística y pura que tu ser despide.
Yo quisiera ser uno de tus lazos
con que decoras tus radiantes sienes;
yo quisiera en el cielo de tus brazos
beber la gloria que en los labios tienes.
Yo quisiera ser agua y que en mis olas,
que en mis olas vinieras a bañarte,
para poder, como lo sueño a solas,
a un mismo tiempo por doquier besarte!
Yo quisiera ser lino y en tu lecho,
allá en la sombra, con ardor cubrirte,
temblar con los temblores de tu pecho
y morir de placer al comprimirte!
Oh! yo quisiera mucho más! Quisiera
llevarte en mi como la nube al fuego,
mas no como la nube en su carrera
para estallar y separarse luego!
Yo quisiera en mí mismo confundirte,
confundirte en mí mismo y entrañarte;
yo quisiera en perfume convertirte,
convertirte en perfume y aspirarte!
Aspirarte en un soplo como esencia,
y unir a mis latidos tus latidos,
y unir a mi existencia tu existencia,
y unir a mis sentidos tus sentidos!
Aspirarte en un soplo del ambiente,
y ver así sobre mi vida en calma
toda la llama de tu cuerpo ardiente
y todo el éter del azul de tu alma!
Aspirarte ... De ti llenarme.
Y en ciego, y sordo, y mudo consagrarme
al deleite supremo de sentirte,
a la dicha suprema de adorarte.DESEOS
Salvador Díaz Mirón
13 febrero 2007
Deseos
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