Bromas aparte, yo no entiendo mucho esa manía que tenemos de usar palabras o expresiones extranjeras en nuestra vida cotidiana, cuando el idioma español es tan rico, gramatical, semántica y etimológicamente hablando. Sin embargo, hemos aceptado como algo natural locuciones ajenas a nuestro idioma como “giorno”, “dolce vita”, “darling”, “look”, “break”, “film”, “cool”, “full”, “sandwich”, “cheese cake”, “hit”, “okey”, “restaurant”, por sólo numerar algunas que me vienen en este instante a la memoria. Como si esto fuera poco, insistimos en deformar el idioma con palabrejas como “friqueado” (freak) y “pepiado” (preppy).
Pero no te creas que esto es exclusivo de estas tierras. Si de incorporar palabras foráneas va el asunto, los del cono sur tampoco son mancos. "Coiffeur", "palier", "placard", "garage", son algunas de las más corrientes. Claro, son en francés, que es mucho mas chic. Es que ellos siempre se han sentido más europeos. He oído cada cosa por esta latitudes latinoamericanas que lo menos que da es repeluznos de solo escucharlas. En Colombia no enceran y pulen el auto, allá a los vehículos le hacen el “polishado” (to polish). Los mexicanos no verifican, ellos “checan” (to check). En Puerto Rico no comparan, allá “machean” (to match), ¡ay bendito!. Por cierto, al margen de esto, el borinqueño “te llamo pa’ atrás” (I call you back) no hay Master Card que lo pague... ¡no tiene precio!.
En cuestiones técnicas, la cosa se pone igual de fea. Las computadoras no se “reinician”, se “resetean”. Aquí no se ingresa, se “accesa” (supongo que del muy castellano verbo “accesar”… que bolas!!!!). ¿Pulsar?... que arcaico!!, la palabra correcta es “clicar”. El verbo no es enlazar, es “linkear”. La vaina no es personalizar, es “customizar”. El “blog” no lo actualizas, haces un “update”. Y no me meto con “mouse”, “keyboard” y amigos, para no levantar más ronchas.
Ahora bien, contradictorio como soy, confieso que hay algunas palabras extranjeras que me gustan por encima de las correspondientes en español. Tal es el caso de la brasileña “saudade” o “jeito de mulher”, que son de difícil traducción al español, por no haber una coincidencia exacta. Y si de insultar se trata, me parece que la inglesa “bitch” tiene más contundencia que la castizas “puta” o “perra”. “Asshole” es más incisiva que.. bueno, que esa misma… vamos, que hay que tener algo de pudor. Eso si, a mi jamás se me ocurriría insultar a una dama diciéndole “bitch”... puta si, pero “bitch” jamás, que para eso hablamos en español.
Retomando el hilo, es verdad que el idioma es cambiante y va evolucionando con el tiempo y no pretendo embarcarme en nombre de la RAE en una cruzada idiomática en defensa del español, que ya sabemos como terminaron los Cruzados, pero en verdad lamento que teniendo un idioma tan rico, completo y complejo, terminemos usando cada vez con más frecuencia palabras y modismos de otras lenguas. Por no mencionar el uso de barbarismos o los horrores antes mencionados, que en definitiva constituyen una forma de asesinar nuestro idioma. Y en un país serio deberían dar de sesenta años a cadena perpetua por ese homicidio… je je je...
