Dicen por ahí que uno debe tener cuidado con lo que desea, pues se puede hacer realidad. Y una vez más la vida se ha encargado de demostrarme la validez de esa premisa. Pedí respuestas, definiciones, pedí conocer la verdad y me fue concedido el deseo una hora antes de morir el año: un sencillo y claro e-mail me dio todas las respuestas que pedí... y desde entonces me siento el hombre más infeliz y solo de la tierra. Digno epílogo para este mal año que se fue. Juro que nunca había pasado un fin de año tan miserable como éste. Culpa mía, dirás tu, y razón no te falta... ¿quién demonios me mandó a mí a revisar el correo faltando sesenta minutos para las doce campanadas?.
Para que entiendas un poco de que va esto: ayer te decía que una de las cosas malas vividas en el 2006 era un revés amoroso sin esperanza de solución; pues bien, ese e-mail que recibí es la confirmación de que no hay vuelta de hoja. Amándola como la amo, lo que más me duele es descubrir que a pesar de mis esfuerzos siempre desconfió de mí y me malinterpretó. En fin... cayó el telón final y es hora, entonces, de hacer mutis por el foro (sin aplausos, por supuesto).
Para que entiendas un poco de que va esto: ayer te decía que una de las cosas malas vividas en el 2006 era un revés amoroso sin esperanza de solución; pues bien, ese e-mail que recibí es la confirmación de que no hay vuelta de hoja. Amándola como la amo, lo que más me duele es descubrir que a pesar de mis esfuerzos siempre desconfió de mí y me malinterpretó. En fin... cayó el telón final y es hora, entonces, de hacer mutis por el foro (sin aplausos, por supuesto).

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