01 noviembre 2005

Mutato Nomine

Tal vez este post debió ser el primero o el segundo que escribiera en el blog, pues el sobrenombre que oculta la identidad de quien esto escribe puede parecer extraño y valdría la pena explicar su significado.

¿Recuerdas cuando años atrás aparecieron los PC a precios asequibles y se daba el boom de Internet y las salas de chat?. Bien, éste que aquí te habla se sumó entusiastamente a esa moda y armado con una computadora (u ordenador como le dicen en otras partes) y un modem antediliviano se sumergió en el “fascinante” mundo de los chats.

Para ingresar en ellos se usaba un “nickname” o sobrenombre, que nos mantenía en el anonimato. Como siempre me han gustado los latinazos y como quiera que en esa época todavía creía que podía ser original (cosas de la juventud, vamos), se me ocurrió usar alguna expresión en latín. Para ello recurrí al diccionario Larousse, que en sus más viejas ediciones incluía un glosario de términos latinos.

Allí fue me que encontré con “Mutato Nomine”, que no significa otra cosa que “cambiado el nombre”. Inmediatamente lo adopté para identificarme en los chats. Si bien me sirvió como gancho para iniciar conversaciones, pues la gente preguntaba por ese extraño nick, pronto lo cambié por otros sobrenombres menos serios y más emocionantes (creía yo, cosas de adolescente tardío).

Tiempo después, ya abandonada (por cansancio y por asco) la fiebre de los chats, descubrí que “Mutato Nomine” se emplea en Derecho cuando se quiere señalar que algo ya ha sido dicho con otras palabras o con la sola variación del nombre. Asimismo, me enteré que el autor de la frasecita de marras es Horacio, uno de los máximos representantes de la lírica latina, quien la acuñó en su obra "Sátiras", en la cual critica, no sin cierta benevolencia, los vicios y las pasiones más funestas del ser humano. Para ello recurrió a sencillas lecciones bajo la forma de charlas entre interlocutores anónimos que intercambiaban puntos de vista por medio de procedimientos teatrales, diálogos, fábulas y ejemplos.

Es en el Libro I, sátira 1, verso 69, de esa obra donde aparece la expresión “¿Quid rides?, mutato nomine de te fabula narratur”. Eso traducido al cristiano y hablando mal y rápido quiere decir "¿de qué te ríes? cambiado el nombre, a ti se refiere el cuento”. Hoy día se cita este verso de Horacio para significar que es aplicable a uno lo que ya se ha dicho de otro.

Así las cosas, cuando abrí este espacio virtual, retomé ese viejo sobrenombre porque todo lo que aquí se escribe seguramente ya ha sido dicho antes por alguien más, con otras palabras o con otros nombres (y sin hablar de la calidad, por supuesto). Y en cuestión de sentimientos y pasiones humanas, que es lo que reflejan la mayoría de los blogs, aquello que se critica y juzga e incluso que se celebra y aprecia en otros, muchas veces también se aplica mutato nomine a nosotros mismos.


Nota: Espero que la curiosidad de mi único y consecuente lector quede satisfecha con esta explicación.

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